Hace tiempo un cliente me dijo: “Hay algunos programas que -te das cuenta después- son como tirar el dinero.”

La compañía es número uno en su sector en España y el Dpto de Formación tenia mucha credibilidad interna.  Aún así, el cliente admitió que gran parte de su formación no desemboca en una transformación cultural a largo plazo.

Hay una paradoja aquí. Se puede tener formación bien diseñada y ejecutada que no produce cambios significativos en la empresa. Esto es por qué a menudo está aislada de la cultura real, la que está promovida por la Dirección.

Las empresas corren el riesgo (ya que muchas están valorando más el teletrabajo) de reproducir virtualmente lo que tienen en la realidad.

El aumento actual -debido a Covid-19- de la oferta de formación en cómo trabajar desde casa es seductor. A no ser que se conciba y se ejecute como un cambio cultural, puede ser que no veamos los efectos deseados en el rendimiento de las personas y de las organizaciones.

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