Recientemente, una persona que se está preparando para ser coach, al explicarle que yo era también un facilitador, me preguntó: «¿Y qué hace exactamente un facilitador?». Me sorprendió. La profesión no es tan conocida como pensaba.

La palabra “facilitador” causa dificultades en castellano. Algunas personas me han preguntado qué es lo que “consigo”. Desafortunadamente hay una connotación un poco dudosa con este término aunque, concretamente, lo que consigo con las metodologías que utilizo, es que las personas resuelvan sus problemas de rendimiento.

Enviar a personas a cursos de formación outdoor de teambuilding, o de resolución de conflictos, cuando el bajo rendimiento es producto de no compartir las expectativas o las percepciones que cada uno tiene del otro, o de no negociar el entendimiento de los roles de cada uno, a menudo no funciona.

En un curso de formación convencional, que tiene un inputde aprendizaje previamente determinado, estos problemas de rendimiento generalmente no salen a la luz, y menos aún de manera sistemática y ordenada. Allí les pedimos a las personas que aprendan habilidades y esperamos que puedan resolver sus problemas después.

Otra palabra en castellano, “mediador”, es una palabra encontrada más en los Servicios Sociales o consultas de psicólogos.

Para mi, no refleja adecuadamente la idea de que yo necesito -por eso me pagan- que haya una mejora en el rendimiento, un resultado evaluado precisamente por la siguiente pregunta en el plan de acción que producen los participantes: “¿Cómo vamos a saber que lo hemos logrado? (Criterio de cumplimiento)”

Es cierto, como un mediador, que no me interesa el “Qué”, es decir, el contenido de lo que hablan los participantes. Sólo me interesa el “Cómo”, es decir, que se sigue rigurosamente la metodología que planteo para llegar a un fin mutuamente satisfactoria a todas las partes en la sesión.

Como facilitador, organizo y llevo a cabo intervenciones, no cursos de formación, donde hay preparación por parte de los participantes y metodología por mi parte. Las intervenciones facilitadas no son talleres de adquisición de habilidades.

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