Dicen que la tecnología no es ni buena ni mala. Depende de cómo la uses.

 

Si la tecnología ha cambiado las reglas de algún modo respecto a las reuniones virtuales, es en la necesidad aún mayor de hacer bien lo básico: comunicación efectiva, el uso de tecnología que sea adecuada para el propósito, buenos modales, reglas, procesos técnicos sólidos, comportamiento individual y grupal positivos y, sobre todo, responsabilidad personal.

 

Una reunión remota sigue siendo una reunión.

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