Alan Walker Blog

¿Cuántas veces habéis oído algo parecido a esto, al inicio de una reunión?:

“Entonces, el objetivo es ver cómo podemos resolver el problema con el cliente y asegurarnos que no pase de nuevo.”

A primera vista parece un buen objetivo. Habla de problemas e intima que habrá algún tipo de solución. Analizándolo, no es tan bueno.

No soy un gran fan de los objetivos SMART; pueden causar el famoso ‘Paralisis por analisis’ (“No está bien…. no es lo suficientemente SMART.”) o incluso paranoia (“¿Cómo podemos seguir adelante con esto? Los demás nos matarán si no es SMART.”).

Al analizarlo el objetivo es “ver”. Esto es obviamente una actividad, no un propósito. Y la palabra “cómo” suena seductora. Esto es un proceso, no un propósito.

Aunque sé que puede sonar obvio, he aquí una idea sencilla, práctica y pragmática: hablar de ‘resultados’ o ‘desenlaces’. Siempre recordaré una reunión en el Consejo Británico en Madrid hace unos años. El líder preguntó: “Entonces, cuándo salgamos de aquí en una hora, ¿qué resultado queremos?” Esto focaliza la mente.

Hace 20 años una Comunidad Autónoma me pidió realizar una presentación sobre “las habilidades sociales para la entrevista de trabajo y la de orientación de buscadores de trabajo.”: “Háblales de la comunicación, Alan” me dijeron.

Recuerdo perfectamente decir a la audiencia: “Lo que quiero es que llevéis tres técnicas específicas (presentaré más) para utilizar en vuestra próxima entrevista de trabajo o de orientación.” …. y su reacción: muchísimas de las 500 personas cogieron sus lápices, listos para tomar notas.

Muchos escritores estos días hablan de la falta de foco de las personas. Ayuda a los participantes en tus reuniones a conseguirlo con cambios sutiles y eficaces de lenguaje.

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