¡Finalmente lo he encontrado! La excusa de calzar en mi blog dos de mis favoritos ‘sacarme de quicio’: las piscinas y las autopistas de cuatro carriles alrededor de Madrid – o mejor dicho, lo que hacen algunas personas y la necesidad de aprender a dar feedback centrado en el comportamiento.

Lo que me dio la idea fue un artículo sobre autoconciencia en la revista del CIPD, People Management, de una psicóloga organizacional llamada Dr Tasha Eurich – cómo mejorarla a través de feedback centrado en mejorar.

La norma en la piscina es mantenerte a la derecha siempre. Muchas veces estoy sólo en un carril y sigo la norma, lo que manda una señal clara para un segundo nadador: ‘Estoy siguiendo la norma y espero que no me pares para pedirme que cada uno vaya por un lado.’ Aún así, muchos me paran para pedirme eso (me dicen que es más cómodo así para nadadores que van a distintas velocidades).

No me gusta porque sólo pueden nadar dos personas y obligaría a un tercer nadador a parar a los dos y pedir que sigamos la norma. Personalmente me siento incómodo tener que hacerlo cuando me toca. Por esa razón, a partir de seguir una norma que me parece hecha para todos, me ciño a la derecha.

¿Qué tiene que ver esto con autoconciencia?

Se lo comenté a un conocido un día cuando coincidí con él en la piscina. Expliqué por qué quería seguir la norma. ¿Reacción? “Anda. Tienes razón. No me había dado cuenta. Claro, afecta a él que quiere entrar.”

Tener que decir que ‘No’ cuando un extraño te pide “cada uno por su lado” es difícil porque en el fondo si yo digo “me parece egoísta hacerlo así” (¡que es exactamente lo que me parece!) le estoy llamando a él o a ella un egoísta.

Así que, es un caso claro que si aprendes a dar feedback (sin suposiciones sobre los motivos del otro, juicios ni consejos no pedidos) evitarás una discusión estéril sobre si es de mayor sentido común o no ir cada uno por un lado cuando sólo hay dos nadadores en el carril – qué es lo que me pasó un día cuando no le hice bien.

¿Las autopistas? Algunas veces se ven a personas en el 3º carril yendo a 100kmh (velocidad máxima 120kmh) con nadie a su derecha. He oído “Me pongo en el 3º carril y así no molesto a nadie.” Otra vez es un ejemplo de baja autoconciencia. El efecto de este comportamiento es obligar a un conductor que se acerca en el 1º carril a contemplar una maniobra ilegal: adelantar por la derecha.

Equiparar a padres, profesores, formadores a dar buen feedback me parece crítico para una sociedad que pretende avanzar humanísticamente (además, pido públicamente a la DGT que pongan más campañas de educación vial en la línea de lo que estoy hablando 🙂 ).

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